domingo, 30 de abril de 2017

Señuelos.

Campos preñados.


Mapa Mundi.
(Navarra)


Pirulo portugués.
(Algarve. Portugal)


Silencio.


Camino otoñal.


Señuelo de madroños.


Túnel.


                    Sin hueco no hay faena.

                                  Garganta.

                       Río Tinto (Huelva).


Acantilado.
¡Aahhh!

Fotografías: Markus Lieben.

viernes, 21 de abril de 2017

Tesoros.

Campos de Navarra.


M.


Tesoro del bosque.


Sombra de colores.

Confesionario de obrar.

El anís borró su memoria, y el hombre, sus ojos.
Enhiesto testigo.

Charco.

Rayo de sombra.

Árbol hidra.

Cuerda de peregrinos.

Fotografías: Markus Lieben.

sábado, 8 de abril de 2017

La zambra del rorro.



ZAMBRA  DEL  RORRO
-Nana  por  alegrías-


A seis gargantas
corea la hora
la zampoña,
la vihuela
aúlla ronca
a la luna;
y un manojo
de juncos
cimbrean el tallo
a ritmo de alegrías.
Al compás, al compás
tililan las estrellas.

La una, mil, las mil y una
tierra, mar, la sal de tu escultura.

Alrededor de mi cuna
veloces caracoles
hacen coro sin espera,
desde la luna llena
al lucero del alba
se oyen castañuelas.

La una, mil, las mil y una
la mar, el sol, tu cara de aceituna.
  
Cruzo a pie desnudo
esta noche el Palmones
la bahía, la villa vieja
oteo el África negra.
Llorar moja mi vela.

La una, mil, las mil y una
la tierra, la mar, color de aceituna.

Es de isla verde
esta cantiña del rorro
lo mismo que la mare
y toa su parentela.

Un benemérito pestañí
trae una arroba de vino
-corriente no- le digo
¡especial es mi linaje
como el cepellón de la vid!

La una, mil, las mil y una
dos, tres, hermosa como ninguna.

Ojos de firmamento
dedos de miga de pan prieto
ángeles de pezón lleno.
Sueño
tres ranas croan
al compás,
siguiendo tu tarareo.

La una, mil, las mil y una
tres, dos, al calor de tu aliento.

Un Atlas soporta el cielo
un auriga guía mi sueño
que el ama arrope mi cuerpo.
Un Dios ateo
guarde mi cuarteto,
y, de diario, fideos.

La una, mil, las mil y una
diez y seis, el silencio hecho bruma.

Ojos de firmamento
corazón de pan prieto
ángeles de pezón lleno
canta el mundo, al compás
al compás
de tu tarareo.                                                                                

La una, mil, las mil y una
la mar, el sol, tu cara de aceituna.    


      Nemónides.                


sábado, 25 de marzo de 2017

Cambalache.

La puerta del campo.

Capricho.


Monigotes.


Atardecer en poniente.

Autor.

Galope.

Vaso de naranja.

A partir una bellota.

Cáceres.

Venero.

Primero, el árbol.

La cuca.

Barreños del Alcor.

Columnas de la noche.

La Caleta. Cádiz.

Sombra de caminantes.

                Fotografías: Markus Lieben.






sábado, 18 de marzo de 2017

Primavera.

Primavera.


Ella, cada año pinta de verde nacido las praderas, enmoqueta las cunetas con grama, canónigos bautizados por el hisopo del rocío y verdolagas de pasado porcino y futuro vegano, hace brotar en las comisuras de las sierras veneros infinitivos de agua gélida, sin declinar aún. En los botones de los impacientes frutales engendra la cosecha latente. A ras de tierra, colorea como un niño el ejército de flores multicolores; además, tornea en mármol rosa de Carrara arrobas de magra carne que las mujeres enseñan ahora, después de meses enclaustrada tras gruesos tejidos de abrigo, con cinco candados de ojales ciegos, y llenos, que siempre se alinean en el lado izquierdo, el del corazón, y que están dispuestos como un sistema planetario simétrico, de modista del Universo.
Y más, ella, ilumina los rostros de sonrisas recién reídas, mientras el cielo añil aborrega piaras de nubes correderas, sopladas hacia el horizonte nítido por el viento, camino de los corrales con cerca en las montañas coronadas de nieve.
Ante mí, un océano de tierra con ejércitos de olivos en formación militar. Tierra desnuda y bermeja peinada con vertederas de disco hasta la linde de una acequia de tornas ahora cerradas a la espera de que se agoste el terreno, entonces,  sediento abrevará de su caño caprichoso. Tras las dehesas estampadas con encinas y alcornoques hay acantilados de riscos pétreos, simas, cañones, abiertos por arroyos y torrenteras que rompen agua del deshielo, son cicatrices abiertas en la carne de la tierra. El aliento del páramo atusa el bozo de los ralos bosques de galería, mece la mies tierna aún en el moisés de su espiga siempre con vaivén de olas, y arremolina o dispersa este heraldo de aire, un caos inabarcable de pelusas de chopo desde los pies de las cercas de piedra hasta la rivera de los ríos preñados de peces contra corriente. Mientras, a los sarmientos les salen dedos y antebrazos famélicos que cuentan los días para una vendimia  de vino alegre y joven.
Huele a limpio, a nuevo, a aire no respirado, a campo abierto y fértil. Es primavera.


        Nemoski-16.




El náufrago XV.



                                                                                                       De cuerpo presente-.

El “Lobo de mar” y su tripulación de cinco hombres y medio hacían la campaña de la langosta en las Islas Desventuradas, anclados al socaire de un gigantesco acantilado de cien metros en la Isla de San Ambrosio; venían como todos los años desde la isla de Robinson Crusoe a aquella inaccesible, inhóspita y desierta isla. Cumplida la faena volvían con las bodegas llenas de grandes crustáceos, el alma cicatrizada por la soledad del paraje y los oídos sordos de escuchar sólo al viento, el bramar de la mar y el susurro de sus conciencias.
Vuelvo en sí, pero como si no. De fuerzas, nada, sólo para balbucear. Apenas les digo mi nombre y el del infausto paquebote, y todo es una estampida de exclamaciones, opiniones de unos y otros pisándose las palabras a voces. Uniendo con hilo de paciencia trozos de conversación atropellada sé del inexplicable naufragio en los Bajíos del Portugués, del salvamento por pesqueros españoles y chilenos de todo el pasaje excepto un topógrafo siciliano desaparecido y el capitán del barco, que fue visto por última vez por su segundo camino del puente creyendo finalizada la evacuación. Ahí, yo siento dolor, claro.
La Armada chilena estuvo buscando a los desaparecidos “Dead or alive” durante diez días sin la recompensa de encontrarlos. La prensa nacional primero y la local después informó del extraño accidente, de la actitud contradictoria del patrón; incluso glosó una maraña de relaciones directas e indirectas de la Naviera Marejada propiedad de un tipo peligroso, mandamás gringo, moteado Fat Dog, cuarto y mitad de empresario, un tercio de político, medio mecenas cultureta, es decir, un integro hijo de la gran puta hampón al decir de todos.
La naviera formaba parte de un grupo empresarial, “Rich & Cobre”, relacionado, con la naturalidad impostora que da la plata, con el poder político regional, el empresariado y los bajos fondos. Así asocio, eso sí mentalmente, por ser la fórmula más barata para las pocas fuerzas de que dispongo en cuenta, lo escuchado con lo compuesto por mí en el usufructo del famoso Método Alzhéimer de Investigación, sobre la nominada S.A.C.  rebautizada ahora como Rich & Cobre. 
Ceno caliente y empiezo a sentir que tengo cuatro miembros, un ponente y un botones, contando los entumecidos remos, la palabra trémula y el pequeño dispensador multifunción tipo botón de la entrepierna.
Pacífico y Auro deciden cómo proceder: dar cuenta por radio de mí a la Base Naval y Aérea de la Armada chilena en la vecina isla de San Félix, y mañana, acabada la jornada poner rumbo con el “Lobo de mar” hasta allá, distante unas 21 millas y dejarme algo más recuperado en ese partidero de milicos confinados.
Cae la noche, reunidos como en una lección de anatomía, café o mate en mano, el ceviche en el buche, me preguntan una y otra vez por el lugar donde he estado. Les describo mi “archipiélago gulag trubado”, su entorno y algunas de mis vicisitudes durante más de 400 días. Se miran como quien no entiende. Descartan su casa, el archipiélago de Juan Fernández, el de Sala y Gómez, la Isla de Pascua, Chiloé, Guamblin, Guayaneco y las Islas Galápagos; en todas, incluso en los islotes, la Armada Chilena había buscado sin resultado.

Nemo.




viernes, 10 de marzo de 2017

El rulo de un caracol soltero.




                     El rulo de un caracol soltero.


-¡Llego tarde!
¡Qué tarde llego!-
al principio del cuento:
érase que se era, un conejo
que se apresura para no acabar, muerto
saeteado por el minutero
de un reloj, ajeno.
Es de la Reina, su Heraldo
y ella, su oscuro deseo
para todos, un naipe más de su ejército
que guarda el onírico reino
de este delirante, sueño.


Dicen que mató al Mar Muerto
con sus propios dedos
para que estuviera quieto
-No lo creo-
Cierto,
que en una barca de piedra llegó a puerto
exhausto, sin remos
y sin que los dioses
le dieran su aliento.


Sin querer queriendo pasó
de saltamontes a chavo
y de ahí a octavo pasajero
¡A Chapulín ha llegado
con tan poco presupuesto!


Guardián
de un campo de centeno
adelanta su pulso
un ladrón de melocotoneros
y en medio de la era, quieto
con carnes de heno
sus jirones de tela dibujan el viento,
gritos hechos de garabatos
que ahuyentan el festín de los cuervos.
Sus dedos de madera de avellano
sienten la gratitud del grano,
su tallo, caricias sopladas por el solano.
De todo lo que cobija su cielo, es el dueño
este guardián del centeno.


Durante años, padre soltero.
Gambeteó bachatas, un tiempo:
metió rodilla bajo polleras
con dobladillo de muslamen bajo,
siempre
como un Tony Manero del Cerro.
Ahora, fantero
de piel naranja y de reses sin cencerro
que dispara su nueve parabellum
sin miramiento.
Y se le arruga el pellejo
si pierde chicha,
si le truena la nube de aquel secreto.

Markus Lieben.


sábado, 4 de marzo de 2017

Celemonio il bello.



Celemonio.


Leviatán de agua dulce
capturado a trasmayo
en el inframundo
por una náyade,
ella, a base de dones
muta el demonio potómano
en en doméstico sátiro
y al cabo,
en manantial de aguas salobres
que curan el mal
de la hiel negra.


Levantador de peso muerto
animal herido
de gesto fiero.
Condotiero
de vista corta
con más cara
que espada.


Nocturno pescador de bajura,
con mosca de tinto.
El rastrillo de sus dedos
airean almejas de entrepierna
en cualquier alberca.


Gasta un celemín de cabeza,
que descansa,
en las noches de ronda
en el mullido espacio entrelíneas
de un modelo dos de instancia.
Duerme, sin clemencia,
y se abriga
con el abrazo de sus propios dedos.


Probador federado
de camisas entalladas de siete varas
a cinco ojales,
entre tinieblas.
Ladrón de agua salada,
contrabandista de aire usado,
atracador, bandido
de endecasílabos.
Cura sus heridas
con alcohol de quemar recuerdos.
Planea una huida
por peteneras
que aleje el pasado
cuarenta leguas.


De madrugada camina
al traspiés de un bolapié
por una calle torcida,  
en una esquina
ladra a la luna un perro,
una farola le parpadea
y él, se arrima al chorro de luz,
y a su vera, sueña,
como el náufrago con su palmera,
él con su Eva.


Miembro,
con numen escaleno,
del club de los poetas feos.
Tío carnal del deseo,
hermano bastardo
de su pueblo.
Aliña ensaladas
con dos tenazas de cinco dedos
en una pecera de dos brazas
donde nadan canónigos apóstatas
y de la que sólo deja los restos
de dos pa’luego
y la grasa de su recuerdo.


Se pregunta con su lupa
de ver de lejos en los dedos:
¿para qué sirve un bidé?
¿por qué los francos no son sinceros?
¿Y si la evolución perdió una erre
por qué yo copulo gazapos tan húmedos?
Barruntos de lo que no se enseña
en los Liceos.
Es mi maestro
que no tiene cartilla, ni autor
ni Cristo que lo fundó.
Es mi  Centauro, mi Leviatán,
que declama versos
mientras te deshace la cama.
--pregunten sino a sus amigos—
cómo le levanta a cualquiera
una mina,
sin un gesto.


Nemosio de Verdeo.

Frases y cosas.


"Es tiempo de andar descalzo, y la tierra que me ha entrar en los zapatos, ya la llevo yo en los bolsillos".

Markus Lieben-15.


"Aprendí matemáticas restando tus lunares de los míos".

Nemónides-15.

martes, 28 de febrero de 2017

Ferdinando-52.

                                                               

                                                               Ferdinando

                 ==================================================
                  Esbozo sin embozo de un Coello, que ni pintor ni cartógrafo
                  sino Caballero de Nervión Alto, Preboste  Palanganero en
                  Grado Súmmum.
                 ==================================================


Credo a plazo fijo.
Saliva de hambriento.

Planta un pino
sin pilatear,
                    en un comino.

Con giba de cófrade
y al son chirigotero de turuta
chistea,
                     una moraleja que sesea.

Morfeo de telenovela.
Segunda autoridad Unera.
Regate con cintura
                                 de luna llena.


Varón                             
de filantropía infecciosa.
Afluente caudaloso
de aguasantas.
Metacarpiano de la Última Copa.
Hospitalero en el Hospicio de los Desafortunados
de La Ranilla.

Libero en la trinchera
de una grada.
A pie de vomitorio
le da dientes y muelas
a una hogaza preñada
en la inclusa de su casa.
Golea la escolanía a coro
                                           junto al tío del puro
en un coso de bombones irisados,
blancos y rojos.


Sir O’Ern Loves.

A Ferdinando en su 52 cumpleaños.


domingo, 26 de febrero de 2017

Sueño de cal y faro.

Sueño de cal (Tarifa).

Faro (Portugal).


Fotos: ©Markus Lieben.

viernes, 24 de febrero de 2017

XII-El náufrago-XII.

    

         
                                                                                                   Tocata y fuga-.


Tenía esa triste sensación de domingo por la tarde de otro tiempo, melancólico, añoraba la letanía de un loro gritando hasta el paroxismo el gol en la huerta: “…minuto y resultado…media entrada…palo largo…¡gooool en la Condomina!…”. Le brotaba desidia como a un condenado estoico “al pasivo estilo”. Conjugar el laisser faire, laisser passer lo hacía con el garbo de un hambriento muletilla afeitado por el miedo citando a un displicente sobrero.

El fuerte viento le afilaba la cara, le enmarañaba la pelambrera, acrecentaba el aire de anacoreta orate que le había crecido de coronilla para abajo. Su cachucha voló en una burla de una corriente, se enfureció gratis, sin bola extra. Ridículo, persiguió a su capitel manoteando y fintando, así firmó un crochet de libro y una pirouette con arabesco de grado tres en la escala de Monsieur Bidé. Como un cazamariposas dominguero fue hasta la orilla donde el mar, no, no se abrió, “¡merde! au contraire” diría Voltaire, viendo a su “chapeau prendre la mer”, el agua mojó las alas de su pensamiento hecho gorra marsellesa; se detuvo y comenzó a hervir. Maldiciones y deposiciones aparte, el tiempo le anunciaba el cambio de estación, el fin de temporada. Hasta aquí, 397 días de naufragio. No había llegado muy lejos, mismo sitio, misma suerte. El desamparo de los abandonados por el futuro abría una trinchera honda donde divagaba, esperaba un mercante fuera de ruta, planeaba su huida, imaginaba y moría de desánimo a la vez o por turno, según su estado y criterio. Mientras el oleaje zarandeaba su casquete también centrifugaba su estado de ánimo, interpretó como un augur este hecho. Al fin, soltó una palabrota gruesa, de al menos dos cuerpos con su perjurio complementario, rescató el pingajo y con la inercia que da la ira, tomó la decisión. -¡Se acabó, me voy!-.

Mc Ern Loves.

Manifiesto de una Jornada. Crónica Romance.






CRONICA-ROMANCE


MANIFIESTO PARA DESPUÉS DE UNA JORNADA.

De donde se cuentan los andares y oraciones de unos caminadores.




Frisando la hora prima, abandonamos los lienzos del tálamo. Sobrada la tercia, nos alcanzó el destino. Hasta la nona, completamos con fortuna el nudo de caminos; con recogimiento y pagana oración para deleite de nuestro señor “el miliario estilita”.


Somos miembros de una tribu, cuyo tótem es un “miliario cautivo” a orillas de un sendero perdido, en un mundo extinto. En cada jornada esperamos encontrar, “la fuente de la eterna juventud”, al “unicornio”, a “Afrodita”,a la “Arcadia”, pero mientras eso no ocurre, saboreamos el néctar y la “ambrosía” de Dionisios.


Este clan totémico nace del caos, y hacia él va, con la determinación y fatalidad que marca un destino aparejado en la interpretación de agüeros; la mensajería del catador de augurios, dice: una corneja por el lado derecho, bandada de golondrinas, vientos contrarios y luna crecida. La ocasión es venida, nuestras huestes no serán vencidas.
Crucemos el “Rubicón”,  a lomos de “Centauros”, el “Lete” de “Caronte”, si es menester, pagaremos con dos onzas de miedo.


¡”Argonautas”, desnudad vuestro pie izquierdo!
Blandiendo vuestros cien remos, avancemos.


Venimos a  enderezar senderos,
a torcer caminos,
a atajar para alargar el tiempo.
Quizá alcancemos el divino premio:
librar del olvido al miliario postrero.
¡Que lo sepa todo el Reino!


Infante, agarra un puñado de tierra,
suéltalo en una conejera,
y si no, besemos el suelo
por si lo permitiera
una doncella de cuneta.




Pendones en ristre, de peña en peña,
celada calada, cota de maya prieta,
delante, leguas de tierra.


Los vientos traen una letanía:
-¡Caminadores, tentad la tierra!
Ahí, descansará vuestra calavera-.


Ceñida la bota en buena hora,
preñada está, de un rivera mozo
casi reserva,
bebamos tanto como una topinera.


Infantes, hijosdalgos,
apretad el paso.
No oiré una queja.
Solazaos hermanos,
ayer era una quimera.


-Levanta los pies, no juntes las piernas que haces polvareda. 
                                                       ¿Eres tú el de la “verea”?


Las mesnadas, encima de un cerro,
quieren ir al ayuntamiento
a holgar, sin desmayo ni jadeo.


Ya “Melisenda” (la doncella)
sujeta el venablo de un ballestero,
mientras pendones y lanzas
combaten abierto el pecho
hasta quedar sin resuello.


Con lágrimas de ojos ajenos,
la “cava” manda parar aquello
con la flor de “Gerineldo”
todavía en los dedos.


Alborea mi fortuna, mi dueña,
presto estoy, mi hembra,
la dulce muerte me llega.


Cerca de “Montemolín”, a la umbría de la “Torre de la Cautiva”, la centuria arriba, todos ellos: vasallos despojados, héroes, sátiros y doncellas junto con infantes, argonautas y vestales que no se les ha dado tierra. Celebran la nueva, pacen mansamente al calor de la victoria, en buena compaña y con deliciosas viandas.


¡Oíd mesnadas!
tomado este sendero,
dejemos la plática para el grillo.
En honor de los vivos
y por todos nuestros muertos
haremos un juramento,
con tanta liturgia como un “converso”.
Juntos los pies izquierdos,
mano en el pecho (ajeno)
gritemos este himno:

¡Este Reino es nuestro!
Cumplida es la hora,
los hados así lo han dicho,
ni de moros ni de cristianos viejos
¡Es nuestro este Reino!
Vencido está el campo, esto es hecho,
que lo cuenten las crónicas
y las centurias a los siglos.
¡Este Reino es nuestro!

Nemosio de Verdeo.


Frente de Liberación de Senderos (m).                                               Brumario. Nemo.     
-FLSm-










martes, 21 de febrero de 2017

XI. El náufrago.XI.

XI- El náufrago.                                                              

                   Il est l’heure de se faire plaisir-.

- ¡Harto estoy de la gravedad, de sentir el peso del destino, de los trabajos, del voto de prioridad, de la búsqueda, de la consciencia que ahoga el impulso, del miedo!-. Determinó Schiafino que mañana sería fiesta “San Masnimenos Justo y Salvador”, y al contrario que Simón, ceder, acceder, probar de todas las tentaciones, reales o imaginadas que se le presentasen. A tal fin, haría uso de todo un arsenal de recursos reunidos después del escrutinio azaroso del mar.                                                                                                                                                Amanece, y no siendo poco, ya le apetece. La piel “pulp” al agua salada de las hojas ásperas del “Beato de Hustler” con bajorrelieves por deshidratación que le dan volumen a las heroínas, le animan a la evasión, al gozo sin tasa. Al tacto las “ninfas honeys” se deshojan sin esconder el Rincón de Ballesteros. Por la lectura, ora telenovelosa y enredada, ora deleitosa, carnal y soez, hasta el cerrar de ojos consumió un rato, unidad temporal de la isla, con aprovechamiento notable y actitud entregada.                                                                                                                                       Cumplido el almuerzo y soñada la siesta, a dos manos alzó el cuenco sacro de madera y dijo invocando a Séneca ” –Bibamus, moriendum est-“ después practicó unas libaciones rituales con el misterioso licor verdoso de la petaca, traído a su mundo mediante cesárea de la valija apellidada Samsonite Street; ésta y su hermana melliza modelo Sport eran su cornucopia de regalías, fontana de bebercios y fondo de armario para la fiesta.
Se embutió en un elegante vestido negro de noche con escote “cesta y punta”, se caló una peluca platino de pin up; la jeta se la decoró dándose coloretes de escocesa arrecida y los labios de carmín bermellón-cabaret. A los zapatos de Manolo Blahnik les realizó una trepanación oblata de puntera para darle a los dátiles vistas al mar, y completó todo ello con un chal dorado vapososo de tul, más un bolso de la Señorita Pepis, sólo apto para un támpax, un clínex, un clímax y me llevo un pintalabios. Como decía el cantautor ochentero -“lo que allí sucedió, ni lo cuentan las crónicas ni lo contaré yo-”. Tan sólo han de saber que los éxitos más repetidos esa noche fueron “I will survive” de Gloria Gaynor y un remix de “Priscilla reina del desierto” sin autobús; memorables el “Go west” de The Village People, y no menos el “Mamma mía” de Abba a dos voces. Los bises fueron el “Stayin’ Alive” de los Bee Gees con falsete de Falete; inconfesable el “Daddy Cool” de un Boney M travestido.                                                                     
-“GLORIOSO, APOTEÓSICO”- Podría haber  titulado al día siguiente, y a cuatro columnas, el Daily Island para calificar el fiestorro en los ecos de sociedad isleños. Consumió todos los licores del Samsonite Bar. Se tomó la última en el Noctámbulos de Hooper. Y acabó nuestro náufrago exhausto e inconsciente, de madrugada, en el ponedero, abrazado a la Hustler por la página 69. Rostro sereno, postura forzada de cadáver bien muerto en una novela de Hammet. Peluca y Blahnik al rececho de un bis. La carneia detiene su tiempo. Las estrellas encienden un mechero y al tililar aplauden el show en silencio. El viento arrulla su sueño.

Ern'O Loves. 


jueves, 16 de febrero de 2017

Desnudo.

Markus Lieben.
                                          "Árboles como rayones de párvulos, mondados de follaje
                                          con saña de psicópata tras su poda. Se muestran desnudos
                                          y anémicos como un batallón cautivo el día de su liberación
                                          de un Campo de Reeducación de Plantones".




Historia de amor de un canalón.

Historia de amor de un canalón.  Markus lieben.          

jueves, 2 de febrero de 2017

El amor prescribe (si el error persiste).

                                                                                                El  amor  prescribe.
                                                                                              (si  el  error  persiste)


Ahora que ha pasado (la Navidad, el Bautizo, la Boda, la Comunión) táchese lo que no proceda, ya puedes gritar:
--¡Esa tía no es mi tía!— pensar, o en voz baja mascullar para que nadie, ni tu santa, lea tus labios, que tras conocer a la prima Angélica, quizá debas allanarte y confesar lo de:--¡Joder, creo que me he equivocado de prima!—y otros lamentos de barbecho en campo yermo familiar. Además si tienes quejas de la familia que te ha tocado en suerte, del calavera de cuñado que tienes, de la suegra tan puñetera como una condena, de esos niños tocapelotas que tienen tu mismo aire, tus andares mismos, entonces has de saber que hay habilitado un Centro de Asistencia o Gabinete de Crisis Familiar denominado La Tremenda Virguera, creado con fondos perdidos entre los dedos de un tal  Sr. Bárcena Real y su sucio, digo socio Dady Muñón. A él puedes dirigirte por teléfono, allí recogen de buen grado lamentos de coitos en débito o a crédito, con plazo semenal, digo semanal, con carencia de seis meses, etc. También atienden pesares de adultos con imaginario lúbrico, suspiros de infancia con sabor a Nocilla, agravios leídos o contados, pero nunca por delegación en confesor, psiquiatra ni tampoco a través de tu muy mejor amigo, no.
Garantizan el desahogo propio, el alivio por supuesto, descabezado de mano propia. De igual manera que aseguran paciencia franciscana en el oidor, es más, a los más brasas se les obsequia con una ristra de síes de Cuenca y un lote completo de --¡Te complendo mi amol!—de boquilla pero con son caribeño. ¡Ah! Y por descontado, no te cuelgan el teléfono así se hunda el mundo.
Disponen de un Servicio Premium, denominado Vete a Pernambuco, que si lo contratas te quitan de en medio a bordo de un cayuco con el negro del guasa, qué ya tiene guasa la cosa. Este servicio te permite, dicen, aventuras con poca ropa, paseos por un malecón del brazo de la Negra Tomasa admirando su tumbao. Incluso disponen del Servicio Promenade para VIP Descentrados: Cómprate un Euro de Selva Virgen y Piérdete. Este último servicio dicen que adelgaza un huevo, pero, si amas a tus grasas como a ti mismo puedes utilizar la Llamada de la Selva, que es otra opción ya disponible y que es lo más, según lo publicitan, entonces y por un módico suplemento pecuniario, a la puerta de tu propio domicilio se personará una gitana con su romero en ristre, su bigote, su letanía y tó su malage para sacarte de allí, no sin antes ir a ver a Arturo (el del huevo duro) para que te dé lo tuyo, lo tuyo, dice el tríptico de publicidad. Esto último no lo tengo claro, pregunta antes de contratarlo, no vaya a ser que….de todos modos, si te gustara, pues está claro, te has equivocado de cabo a rabo, ya sabemos que hasta el toro todo es rabo.
Si estas Multifaenas Sociales del centro de Asistencia La Tremenda Virguera no son de tu agrado, pues sólo queda joderse como todo cristo, y sufrir con la misma resignación fatal que cuando tenemos un ataque de remordimientos, en silencio, sobre todo si las quejas son de tu familia política y su santa hija. Nada más, ha sido un error garrafal tuyo, uno más. Yo, estoy por ahí con los míos. Sonríe, alma.

              Herr Markus Lieben-16.