lunes, 14 de mayo de 2018

Liquidación por fin de existencia. Almoneda y avíos de vida de un pellejo.




Jota El Pellejo es devoto, de siempre, de la Virgen del Moquero y la Sopa Fría, y digamos que aficionado por herencia paterna, del Cristo de Madera. Hermano, por parte de su tabernero de cabecera, de El Penúltima y junto a éste, de El Bola, de Sebas El Sobresaliente y de Jose Pepe, formaron, los cuatro (y me llevo uno, Jota) Los Illos, patos todos del mismo albañal. Illos de parranda. Ellos eran miembros numerarios de la Tasca Reonda en sus años mozos, quintos sin cuartos del Rey, dieron barrigazos a finales de los ochenta en una Melilla con olor a grifa, a morocha y salitre. De vuelta en a casa, cumplido el servicio militar, su cuadrilla Amigos del Círculo/ Dados a las Curdas (en adelante AC/DC) se diluyó por la afición desmedida de Jose Pepe por trincar un maromo sensible en el lodazal nocturno del lumpen. Contribuyó lo suyo la sed desértica de Jota que le hacía beberse hasta sus lágrimas, esto le alejó de la orilla que habitaban estos Acedecianos. La vena reformadora que Lupe le inculcó a Sebas también restó, le hacía parecer al insuficiente Sobresaliente algo parecido a un señorito con señorita. Cierto. ¡Ah! supongo que querréis saber algo de El Bola, bueno, pues dicen que es negro por horas. Pone en arriendo su don para decir por escrito lo que muchos no saben y así, a sueldo de algunos famosos sin talento, sinvergüenzas y enamorados de sí mismos que les da por escribir sus memorias por poderes con tan sólo treinta años o menos, él se las escribe sin echar su rúbrica. El Bola cobra lo suyo y suele perderse -Deo Gratia- por Malasaña y Santa Ana. Del Penútima diré, ya que te molestas en continuar leyendo, que le tocó dos veces la Lotería, la penúltima foto que mandó a Jota se le veía con gorra de capitán de barco, acodado en la baranda del resquemor que da a estribor en un bergantín de velas recogidas. Superó  el marino, sin lucimiento, a base de gimnasia pasiva, un ictus cabrón que le dejó una mano tonta perdía y tan ajena como unas tenazas de chimenea, y la pierna de equivocarse, de pirata, tal que la de Long John Silver mismo. Ibiza, quizá Menorca o Cerdeña, son sus puertos entre naufragio y naufragio.
En resumidas cuentas, Los Illos, son historia, y él, Jota, cincuentón con cuarenta y pocos se le echó el invierno encima, le nevó ceniza en la cabeza y sucumbió sin voluntad a la inercia eremita de un perdedor de manual, verdad es que él no tenía ni puta idea de quién era Johnny Cahs, pero sí escuchó y hasta compartió su charco de vómito con un tal Silvio, ténganselo en cuenta, por favor. Se rozó El Pellejo las carnes en esquinas con estrías que abren dos cuartas las caderas de sus aceras sólo a los conocidos y a los perdidos, braceó de madrugada anclado a alguna farola que bizqueaba, y se ausentó de su vida durante seis noches/siete días por un coma etílico de anís El Clavel, luego....luego se hundió en una sima depresiva que aún hoy explora a tientas, ciego de miedo, embotado por los antidepresivos, anestasiado por el olor de las margaritas del campo y angustiado por la velocidad de la corriente de agua bajo los ojos de un puente estrábico.

Nemonello Dell Buono.
          Mayo de 2.018.

martes, 1 de mayo de 2018

Contemplamientos obsoletos.



La colmena.




                          Higuera curiosa.




Dos pilares, el garabato de un río y dos sombras recortadas sobre el abismo de la pérdida.




Achtung !
Dieb von brücken frei.
(Ladrón de puentes suelto).




Gnomo del Tenedor.



           
             Paisaje toscano en Los Arcores.




Primavera encerrada en una finca.
Pena: Arresto Mayor de 92 días y 18 horas con accesoria de confinamiento entre las afueras y el estío.



Fotos: Markus Lieben.
Maceteros de las fotos: N'nemog Ndolo.

viernes, 13 de abril de 2018

Juan Belmonte.




Mira El pasmo de Triana el redondel de La Maestranza con iris de bronce. Allí debió morir hace tiempo y no se lo perdona.
--¡Cómo mi amigo Joselito supo morir sobre el albero, al tantaratán de un bicharraco bailador, y yo, declino senectud con babas de impotencia¡--.
A las cinco de la tarde el Maestro bebe cuchillas en los versos de Federico. La Elegía por la muerte de Ignacio Sánchez Mejía hiela su alma. Templa el dolo lentamente, la pulsión necandi, como sólo él sabe. Y se arrima desde el Altozano a la orilla del Guadalquivir para ver el baldío abismo de días que se lleva la corriente, lapsos vanos de grana y oro. Sus entrañas le dan media verónica a La Giralda, y altanera ella tañe campanas de difuntos.
El crepúsculo alumbra saguina en poniente, y entre dos luces, Belmonte afila con dos dedos su mentón, mascarón de proa de un pecio hundido. Se mira despacio en el Zuloaga que cuelga en la pared: faraónico, profundo, tremendo. Pistola en mano quiere firmar una sentencia escrita con su coleta. Última faena. Taladra un estruendo de pólvora su sesera, por encima de la oreja. Volapié de plomo que cambia la suerte.
Timbales y clarines de muerte para la cuadrilla de sirvientes en la Finca Cardeña. Esquela y paso doble. Página en blanco de la memoria. Mausoleo habitado por su muerto, dentro del ataúd y a sus pies, una maleta de cartón llena de libros que ciegos, amarillean.
8 Abril de 1.962.



  Foto: Markus Lieben.
  Texto: Nemosselasi.

miércoles, 4 de abril de 2018

Mirar furtivo.



  • [ ] 1°—La curiosa vaca de la Estación del                                     Tren Minero.
  • [ ] 2°—El curioso caso del fotógrafo y la vaca guardagujas.
  • [ ] 3°—El curioso fotógrafo de vacas.
  • [ ] 4°—La vaca que esperaba un tren sin vías y le llegó un fotógrafo sin carrete.
  • [ ] 5°—¡Están locos estos fotógrafos! —nada hay de extraordinario: una vieja Estación, una Vía Verde sin raíles, añoranza del trajín de mineral, una cita ineludible con Bartolo El Semental y el hato, ahí, a verlas venir, enfermos de Muermo—.
  • [ ] 6°—...............................................................


Táchese el titulillo que se prefiera o póngase el que se crea más infiel a lo que representa.



Ayuntamiento de Zufre (Hueva).



Codo zurdo de río.
Rivera de huelva.



Abierto.
Serie: Puertas del campo.



 Enhiesto ordinal. Soldado voluntario con aliento suicida. Complaciente multiplicador con tono de copla escolar. Aedo de los descubridores épicos. Tallo hiriente de voluntad celestial. Cábala, simiente de héroes sin verbo. Sino de los adelantados.
Uno.



¿Ves el pájaro?

¿Eh?
Pues, no lo había.


Fotos: Markus Lieben.
Pies de fotos y tiesto lírico: Nemoño de lla Ballenna.









martes, 20 de marzo de 2018

Caleidoscopio asimétrico de imágenes.




Ejército de terracota.
Guerreros de Xian.
Dinastía Qin. Siglo III a. C.




Senda.




Desnudez del bosque.




Montánchez (Cáceres).




Otoño.




               
          Almendro en El Castillo del Cuerno.
               (Fuentes de León. Badajoz).




                   Tocón con cabeza de jabalí.





Colón y su huevo.
"El nacimiento del hombre nuevo" de Zurab Tsereteli. Bronce de 45 m donado por el Ayuntamiento de Moscú a Sevilla en 1995.

Alegoría del huevo.
Girolano Benzoni en su Historia del Nuevo Mundo (Venecia 1565) cuenta la siguiente historia:
Estando Cristóbal Colón a la mesa con nobles españoles, uno le dijo que si él no hubiera encontrado las Indias, no habrían faltado hijos de esta tierra que lo hubieran hecho por él. Colón no respondió, y mandó traer un huevo, lo colocó sobre la mesa y dijo —Señores, apuesto con cualquiera de ustedes a que no serán capaces de poner este huevo de pie, como yo haré, desnudo y sin ayuda—. Lo intentaron uno tras otro sin éxito. Al final el huevo llegó a Colón, éste lo golpeó sútilmente contra la mesa aplastando la curvatura de la base, y esto le permitió dejarlo de pie. Todos los presentes quedaron confundidos, y entendieron lo que quería decirles —Que después de hecha y vista una hazaña, cualquiera sabe cómo hacerla—.




Así en el cielo como en la tierra.
La Minilla.




¿Y?
Griega atrapada en el pentagrama de una alambrada.



Fotos: Markus Lieben.
Pies de fotos: O'Nemoss de Tall.





domingo, 11 de marzo de 2018

Operación Newton 9.8 en pepitoria II. Horror vacui de naturalezas muertas.


Horror vacui de naturalezas muertas.


Como sopas nos ponemos en marcha. No llueve, pero la niebla y la humedad nos esconden y empapan. Gestos y avanzada, silentes. Vislumbramos el puesto avanzado en la falda de Algarín Rock.





Contacto con Kilo-10. Primero a cuchillo (M-3 y Mark2) para ganar el factor sorpresa, luego con el Thompsom escupiendo a destajo. Respondieron hablando nuestro mismo idioma. Ráfagas enemigas con carne: Sierra-6, Víctor-Sí y Delta-1, mordidos, Romeo y Julieta, KO, muertos. Gracias a los dioses de toda la cuadrilla los de aquel sembrado de búnqueres no eran los T-Truppen. Brandeburgo para aquellos cuadrados no es más que una puerta abierta en la Pariser Platz, y no el temido Commando Brandeburgo, ésos Jerrys sí son especialistas en darnos por saco -¡bien lo sé!-. T-Truppen es un enemigo fiero, implacable y desalmado --¡como nosotros, vamos!-.
Les hacemos un traje a los kartoffeln. Escabechina de teutones. Muertos en lo que una puta de puerto avia a un adolescente. Tiramos de Colt, de granadas, de bayoneta, hasta la navajita del paracaídas tiene su fulano. Todo lo arrojadizo llueve sobre los sorprendidos Hunos. Yo, a uno le escupo en su jeta mis bilis ulcerosas -¡jodida úlcera de los cojones!-, el boche, se queda con cara de palo, la misma del triste de Buster Keaton, luego pestañea dos veces y se hinca de rodillas, hecho una sopa jardinera con tropezones y dos tajadas gentileza de mi Mark2, una en el hígado (la que más le sorprendió) y otra en la garganta tipo pajarita de esmoquin. Listo. Que pase el siguiente. ¡Hay que ver lo que da tener oficio, una úlcera cabrona y un sólo Dios verdadero, tu pellejo. San Mark2 es mi profeta, juez salomónico y todopoderoso protector de los devotos de Marte, como yo. Troche y moche de agujeros y tajos en vivos y en muertos desconsiderados.

Encontramos nuestro destino en este largo día, como reza nuestro lema ("Encuentro con el destino"). Nos lleva casi una hora apilar los Heineis con uniforme como sacos terreros, en los vomitorios de los búnqueres. Es el principio del día D, de destino. Yo lo sé, mis hombres no. Mejor así. Confieso que coqueteo con la locura hasta el punto de creerme que mi nombre es Papá-Noviembre, tal y como me llaman mis hombresen lugar de Krzysztof Nemowitz.

Consolidamos y aseguramos el perímetro de la colina Algarina. Divido en dos grupos a los hombres: los que tienen movilidad, conmigo, nos toca entonar los bises del espectáculo, y por otro lado, los heridos graves y los que leves que pueden defender la posición, aquí quedan, con mi bendición y con el Sargento Lloyd de santo milagrero, dispuestos a multiplicarse como peces del Mar de Tiberíades.

La mañana se entra en luces de claraboya debido al nublado, la perezosa niebla y el humo remiso a elevarse. Huele a muerte. Alguien ha pintado la atmósfera del hoy amanecido como un decorado de muralista, menos colorista y más trágico aún que un trabajo monumental de Diego Rivera, paisaje descarnado, de tonalidades ocres y terrosas, como sanguina de carboncillo sobre Papel Guarro. El horror vacui de la guerra despedaza cuerpos, calcina árboles, descuyunta artefactos bélicos, alfombra la tierra de hollín metálico, y amontona naturalezas muertas con criterio caótico.

Los pies nos pesan al movernos en el barrizal en que se han convertido los nidos, las trincheras. Ralentizamos la marcha con precaución de vísperas de algo, y avanzamos junto a la vía del tren jugando a las sentadillas y al Pollito Inglés en dirección al Pont Nouveau de Quatre Sentiers. Próximo objetivo. 



Captain Nemowitz.

Fotos: Markus Lieben.
Texto: Diario de Krzysztof Nemowitz.

domingo, 11 de febrero de 2018

Imágenes mínimas de costa.




                     Atardecer en un caño.
                Punta del Moral. Isla Canela.





Paisaje elemental.





Poniente sobre La Gola.





Mínimo.





Mapa citogenético de una playa.





Rincón y su barra.





Gaviota.





Playa de Mar (Martí).





Cabo de San Vicente (Portugal).





Cruz de navajas.





Ventana casi llena.


Tiestos: Nemo.
Fotos: Markus Lieben.












sábado, 3 de febrero de 2018

Cuatro estampas variopintas y un alegato escénico de saldo.






La Calavera de Siete Arroyos.
(Villaverde, Sierra Norte, Sevilla).




El arroyo corteja a su higuera.
(Siete Arroyos).




Luces.




La vaca que lee.
Serie: Minórica MMXVII. Mahón, Menorca.




Alegato escénico de saldo.
Lugar: Ayamonte. Tiempo: Rebajas de Mes Bisiesto.

Imagen de Kent Mc Maniquih (primero de la izquierda), activista de DummyFreedom en una Representación Experimental (Performance Art Static) que denuncia la vulneración de derechos que sufre el Colectivo de los Muñecos de Escaparate (COCOS AR) en el ámbito comercial durante la temporada de rebajas. El Colectivo Cocos Ar tiene al ínclito Kent entre uno de sus líderes e ideólogos. A esta organización se le conocen nexos de unión con diversas sociedades y grupos de filiación diversa, siempre antisistema, como por ejemplo han participado en la organización de actos junto al Colectivo Sombras Chinescas, así, ocuparon a la limón, durante 3 días y 3 minutos varios colectores del alcantarillado de la ciudad china de Macao provocando un atasco de mierda notable. Consecuencia de él, las autoridades ordenaron y limitaron al gregario y obediente pueblo a una defecación por barba cada tres días, sólo consintieron saltar la norma al afortunado que dispusiera en la vivienda de pozo ciego, de cuadra o pañales XXL, bueno, pues para animar a la continencia de heces en el claustro tripero repartieron ingentes cantidades de medicamentos genéricos astringentes, arrobas de bismuto, acetato de aluminio suficiente para atorar un lago alpino y convertirlo en una ciénaga con macaenses, y ojo el que desobedezca —¡Se va a cagar!— advierte el tríptico del edicto, aunque en chino, claro. Por cierto, el tufo que desprendían los miembros saboteadores después del operativo les acompañó siete días, hasta su higienización a manguera y valde en la frontera con Mongolia, camino de la expulsión, allí les dieron asilo por razones sanitarias una vez finiquitada la Operación Desmierde.

Frecuente es también su colaboración en Operativos de Atontymus como la recordada acción del Concierto del Fary en El Ejido, donde acudieron en tropel disfrazados todos de Elvis Presley, llevaron de la mano, cada uno, un sordo de nacimiento, y a la señal convenida de Kent y de un enmascarado Atontymus, gritaron como sordos, todos, hasta hacer callar al perplejo cantante, que estupefacto se retiró al camerino donde se arrugó como una ciruela pasa, y sollozó hasta hipar, sólo cesó después del alivio reparador y homeostático generado por una faena de mano que le regaló la más hospitalaria de sus coristas, Rosilla la Postilla.

No quiero dejar de hacer referencia a la famosa Acción reivindicativa del Día Internacional del Chuchoflauta (Can Tibiae mediterranii). Año 2015. Verano. El tal Kent Mc Maniquih, a través de la Red Oscura, acordó con el líder de No Sin Mi Flauta un escrache al pijo y a la avifauna autóctona de la calle Serrano de Madrid, además de su connivencia obtuvo garantía de mugrusos y desharrapados con varios trienios de roña acumulada tras las orejas, y por supuesto, un persistente olor a sobaquera, tabaco, sudor y humo, —¡garantizado!—afirmó el gangoso Pipe, pastor de aquel rebaño— Tanto los enchancletados de espíritu libre como sus chuchos ambientaron el alicatado viario y las Galerías Comerciales, a escape libre. Total, que amaneció justo cuando salió el sol, y después, la deambulación a demanda de los habituales compradores del Barrio de Salamanca, sus estirados moradores, y los guiris de calcetines con sandalias y Visa Oro, vieron alterar el discurrir manso de sus vidas estancas a consecuencia de una invasión de ultracuerpos que bien podían venir del Concierto de Woodstock o de pillar maría o costo en Camden Town. Blanden estas huestes, casi todos, cuando no tocan, una flauta, unos bongos, una ocarina o un pandero. Sus cánidos con pañuelo al cuello marcan una y otra vez las esquinas vírgenes de orines, los parterres recién afeitados con podadora eléctrica. En los semáforos barbudos malabaristas lanzan bolos al aire, y en las calles peatonales, en el umbral mismo de las más elitistas tiendas, esqueléticos faquires dormitan sobre lechos de cristales como eccehomos tras el descendimiento. El impoluto adoquinado queda alfombrado con el top manta, sembradas las aceras de calzoncillos de marca falsa y bragas con portezuela, de almoneda de artículos artesanos que ellos mismos fabrican a base de alambre y latón, de hilo, de papel reciclado, pinturas naif o étnicas y algún puesto para serigrafiar camisetas. Y aún hay descamisados con greñas que escupen flemas de fuego. Destacar que entre el gentío se encuentra el Subcampeón de España de Lanzamiento de Esputo Sin Dientes, u otros que dirigen las monerías de una reala de pulgosos del mismo modo (con la misma valentía) que Ángel Cristo, vara en mano, lo hacía con leones. Horripilados los tenderos, uno a uno, sin acuerdo pero con el mismo miedo al mundo, bajan las persianas de los negocios, los moradores se recogen tras los visillos y las compradoras plumíferas con repóquer de tarjetas de crédito a cargo de algún cornudo se refugian en la clausura de los recibidores cubiertos de mármol de algunos hoteles de lujo. Alguna hubo que pidió amparo en las vecinas embajadas de EEUU y Francia, pero de nada les sirvió tirar de apellidos compuestos o presumir de hablar inglés y francés a Nivel Avanzado.—¡Por favor, señoras vayan con su pamela al Hipódromo de La Zarzuela, esto es territorio americano!—Les espetó insolente el marine de turno en la verja—. Una marabunta de transeúntes desubicados transitan, y Kent, junto con tres miembros de Cocos Ar se encaraman con la torpeza habitual de los muñecos de escaparate en lo alto de la estatua que corona una fuente neoclásica, concretamente a la grupa del caballo que monta un prócer con uniforme y sable. Allí, sienten la frialdad del mármol hecho obra de arte. Puño en alto, "Los cuatro de la fuente", se hacen unos autorretratos con los teléfonos móviles para luego difundirlos por las redes sociales. Poner cara de póquer les sale con la misma naturalidad que al imaginero del vinilo, del caucho o del peuvecé, está claro. Y como en la canción, en eso que llegan policías, y salen como aqueos de las entrañas de los furgones y dispersan a los menesterosos invasores troyanos en un verbo, a porrazos o con su simple oferta: —¡Señores, no corran tanto que hay goma para todos!—dijo templado, casi frío, el Jefe de Grupo—.

Estos y otros milagros dan movimiento a la biografía de Kent Mc Maniquih, factotum de Coco Ar, y ejemplifica la puesta en práctica de su ideología hierática, pasiva y refractaria al status quo político, social, a los dictados de los vanguardistas estetas de escaparates, crítico con las tendencias asimétricas de los diseñadores en boga al cortar la tela que viste a sus correligionarios maniquíes, y encarnizado enemigo del sadismo con que los tenderos y decoradores les punzan sus magras carnes de vinilo, con alfileres, agujas e incluso grapas o púas, todo para dejar la sisa ajustada, lo bajos ni cortos ni largos y la cintura clavá, literalmente. —No hay derecho—afirma rotundo Kent sin mover un músculo que no tiene—. 



                                                              Fotos: Markus Lieben.

Pies de fotos e informe del Alegato: Eam Mc Nemoh.






viernes, 19 de enero de 2018

Miranda´s & Currito Sociedad Muy Limitada (SML).



Miranda´s & Currito, Sociedad muy Limitada.




Es la hora de los paseantes solitarios de chuchos, justa, la de media estocada taurina, también la de picotear una bolsa de pipas El Pipón Verbenero, media tarde vamos. Han ventilado ya el frenético mediodía colmado de olivas, cañas con tapa, tapas con moscas, moscas con mucha calle, calles llenas de chonis y manolos, manolos de bonito. Bonito entremés de una semana, llena para todos los vecinos, de lunes. La liturgia del domingo ha quedado consagrada, hoy como otros muchos días, en los destartalados Comerciales Gólgota, en los riñones del barrio, a una acera y media del campo pelón, lleno de cardos, chumberas y pisoteados caminitos que no llevan a ningún sitio. Paisaje reseco y áspero el que se divisa desde los ventanales el Bar La Gonzalera. Aquí, hoy, la ceremonia de un domingo cualquiera ha sido oficiada por Nano en el papel de Sumo Pontífice, Yeni como Prima Donna, asistidos por Yoni al vaso de tubo y los palillos rebaña paluegos, a los chismes y el pandero, su contraria Maru, y como artista invitado (desde hace un mes) Currito el Pupa que ha comparecido sedado a La Gonzalera, --¡a medio dormir estoy!-- ha dicho lacónicamente el aprendiz—Quizá tenga que ver con esto que por fin, desde hace quince días, vive con su novia Reme, emancipado de su viuda madre, y lo hace en una especie de palomar de la V.P.O. de cuando no se habían inventado ni las rotondas y los serenos daban cuatro voces con tintineo de llaves, acrecienta su inri que la vivienda está en un cuarto sin ascensor. ¡Coño, desde su ventana se ve el puesto fronterizo de Sevilla Este, no digo más!
A la amiga, en el barrio se la conoce por el analgésico mote de la Aspirina. Llegados a este punto se admiten hipótesis sobre el porqué del apodo. Porque como cualquier medicamento se administra vía oral, sublingual tal vez, tópica, o vía rectal y en cualquier caso ¿alivia acelerones de pulso? quién sabe. O porque quita los dolores. ¿Quizá, por qué es una virtuosa de la aspiración con la boca llena? O Porque tomada te protege de accidentes cardiovasculares. Ni idea, la verdad.

Consumado pues el festival de rondas, es entonces cuando la Yeni y el Nano, vestidos de luces, se dan el paseíllo. Se dejan ir y se esparraman por calles solitarias. Ella se cuelga de su antebrazo, apoya la cabeza en la sobaquera osuna de él, abre con las paletas, una a una, las pipas de girasol que va cogiendo con cadencia de colegiala de la bolsa que sostiene, luego, con un giro de muñeca (pleno de swing) extrae la semilla y la mastica o acumula en un carrillo, esto según le dé, y por último, escupe sin elegancia las cáscaras vanas ya. Todo el proceso lo hace a velocidad de plusmarca provincial, que ostenta como todos sabéis su comadre Rorro (Aurora), después de superar una onicofagia convulsiva que a punto estuvo de mondar sus manos hasta dejarse unos bonitos muñones.
Remolca el Nano a su pinturera mujer, metida la tracción a las dos piernas, a juzgar por el roce de sus botines sobre el acerado. Tiene andares de galeote sin cadenas. Él, camina absorto en el guirigay habitual de los periodistas peloteros que atropellan sus voces sin pararse a que termine su compañero, generan, entre todos y a oídos de la audiencia, una especie de cascada sonora que aturde y anestesia a los radioyentes, al Nano también. Gracias a esto se ahorra prestar atención a lo que le pudiera decir la Yeni, o lo que es mejor, le impide pensar por sí mismo, asunto éste del que tiene malas experiencias. El radio con auriculares de los chinos lo da todo, sahuma barullo y jaleo entorno a ellos dos y a los que se les cruzan, ensucia sin reparo el sopor de una siesta larga. Los viandantes que se les encuentran, les miran, y ellos callan sin ver nada, ambos tienen en esos momentos mirada de resaca, de día de fiesta infinito, y les envuelve un halo histérico, y herciano. De cuando en cuando, se oye el quiquiriquí paroxístico de un periodista forofo rasgar el runrún monótono de otro vocero, al narrar un saque de centro --¡Gol,gol, goooooool en Los Pajaritos!--.
Sólo se extingue el sonsonete si se le agotan las pilas a su último regalo de cumpleaños, o si le dice enfurruñada Yénifer --¡Gordo, atiende un rato, que te tengo que dicil una
coza!--. Estos paseos son, impepinablemente, con paraíta en el borde exterior del barrio, allí se chutan un cortado con aguacero de anís La Castellana, y son siempre los domingo y festivos, no lo concibe de otro modo. Tan inexorablemente dominicales son los tiros al palo radiados como lo es el sacrosanto polvete de los sábados, de libre designación le queda, fijar la hora del coito; ya sea de mañana, tarde o noche, aunque está condicionado a que tenga entre manos algún chapú, a que el Sevilla tenga partido sabatino o a que haya, un poné, Igualá o cualquier otra mandanga en la Hermandad, circunstancias todas que alteran el guión del día. Bueno, seamos sinceros hasta la crueldad que rige la realidad, lo más determinante, con creces, es que a la señora le pete, y san se acabó, lo demás son ganas de enredar. Este encuentro con la parienta se lo patrocina, a pachas: Áridos y Cascotes La Tremenda, Lechada de Pegolandia y Cementos Climax S.A. Estas empresas son las productoras de los frutos maduros que suele encontrar en su polvero de            
confianza, Polvero La Cárcel que está ubicado cerca de su casa, escondido en el intestino delgado del viario de Nervión Bajo.
Allí le fían material, y el IVA, es un desconocido mal del que se ha oído hablar sobre todo en El Parte o cuando te toca contraer nupcias con tu hipoteca.

Nemodías de Enmedio.                                                   Sevilla, enero de 2.018.  


jueves, 11 de enero de 2018

11 lugares para ver y un amor de cafetera.




Luz de invierno.
(Valle del Jerte. Cáceres).




Río Jerte.



Tarifa (Cádiz).




Garganta Las Nogaleas.
(Navaconcejo.Cáceres).




Luces del alba.
(El Gastor. Cádiz).




Sol, tierra, agua y la idea de cielo.
Sierra de Grazalema, Cádiz.




Curiosa ventana al Atlántico.
Caños de Meca (Cádiz).




Pasado tapiado.
Alcázar de Sevilla.




Bodegón: Amor de porcelana y cafetera.
(Lugar: En un rincón de mi Galaxia).




Tengo dudas con el título ¡Hazlo tú, listo!
>Endoesqueleto de un chopo
(Descriptivo).
>Excrecencia fatua de rivera.
(Alegórico).
>Arboladura sin cobertura.
(Jerga de un Técnico Agrónomo
 con ínfulas).
>Árbol maldito por El Mal de Ícaro.
(Clásico—Mitológico).
>Enhiesto penacho que silba al viento
 su desgracia.
(Poético).




Cabo de Trafalgar.




Embocadura del Desfiladero de los Gaitanes. (Caminito del Rey).
Álora, Antequera y Ardales en Málaga.




Fotografías: Markus Lieben.
Pies de las fotos: Nemoender Tosstom.