Uno a uno,
por nemo.
I- Pom.
Pomme-la, Pom para la familia y amigos, ha salido a pasear a Pter-Pan, sola, como siempre. No ha sido un buen día. En el trabajo, Jacobo le ha hecho la cama. Aprovechó su baja maternal para medrar. Como consecuencia, ahora es su inmediato superior. Encima, es tonto del culo.
El no compareciente Amiplim, Plim -en casa, en la maldita oficina y con los amigotes- sigue en su Comisión de Servicio en la capital para mayor gloria del orbe entero y vero. Él es muy del Tato.
Al principio le echaba de menos. Ya, no le queda ilusión. Recordar que fueron felices la hace más infeliz.
Por si fuera poco, está cansadísima. No duerme bien. Entre dar la teta a Pan, trabajar y llevar la casa para adelante, no le dan las horas del día.
Fatigada, camina como una autómata entre la multitud que hormiguea en la Puerta de Jerez. Es Navidad.
II- Víctor y Amelia.
Víctor y Amelia se han presentado en Sevilla "a ver las luces" desde su Triana natal. Llevan un trote cochinero perfectamente acompasado al 3 por 4 del Vals de Amélie. Son ya cincuenta años juntos. Apenas hablan, miran, remiran y comentan las mejores jugadas.
Ella, fue profesora, vamos, maestra de toda la vida. Área: Lengua y Literatura, por eso quizá ahora calle más que hable. Y él, Víctor, un cojonudo mecánico de coches, con una hoja de servicios llena de manchurrones de aceite de hasta dieciséis talleres diferentes,-que un día los contó-.
Mientras andan, Amelia se cobija al socaire del antebrazo de él, y no puede evitar reparar en la joven que empuja un carrito con un bebé. La ve cansada, y hasta triste.
Tira de las riendas del brazo de Víctor para colocarse ambos frente a ella.
-¡Niña, qué hermosura de pichita! Percentil noventa mínimo. ¿Es rubiete? ¡Y qué ojazos azules!
A Pom le sorprende que una espontánea viandante les interpele, habiendo cientos, o miles, de personas a esas horas pululando por el Centro. Superada la sorpresa, contesta a la señora.
-¡Hola, señora, yo soy Pom, y él, Pan. Y sí, percentil noventa y tres. Come más que la orilla del río, el cabrón. Me tiene seca. Lo de rubio le vendrá por su padre, supongo...
-Hija, qué época más bonita es en la que estás. Nosotros, aquí, Víctor y yo, criamos tres churumbeles. Era otro tiempo, claro, pero, ahora viéndolos desde lejos, hasta las agonías que pasamos me parecen bonitas, estrecheces, carencias, ¡y la bulla!, y la ingente cantidad de trabajo para criar el hato... uff...
Hablaron y hablaron un buen rato, fue una de esas conversaciones con desconocidos en las que, sin saber por qué, unos y otros se sinceran como si fueran íntimos. Pom supo de la vida y obra de la familia que aquellos ancianos formaron, y hasta hoy. Y ella, a grandes rasgos, les resumió sus circunstancias.
Ya cuando se despedían, Amelia le susurró al oído de Pom: -"Vive el día a día como si fuera el último, y así, el último te pillará como si fuera el primero" -.
Después del bisbiseo, Amelia se separó un brazo de comadre de Pom, y, al mismo tiempo que sonreía, asentía ligeramente con la cabeza.
Se besaron y despidieron, no sin antes asegurarse de que se volverían a ver.
Uno a uno, de nemo.
P.D.
III- Paco el del saco.
IV- Susy y su papá.
V- Sabissa.
Si quieres saber el devenir de los demás personajes de la pintura, dale al Intro. Si no te funciona, llámame, igual es que te falta la clave nemónica. Yo he repartido un puñado ya.
Por cierto, Compadre, ¿te has dado de alta ni ná? ¿En qué? Lo quieres saber todo.
Otra posibilidad es que aún no haya escrito sus historias -no lo descartes, René Descartes-.
Tú, dale al Intro, al introíto, al introido...¿Tienes un martillo a mano? ¿Sabes? Dale fuerte con él al móvil, justo sobre la jodía tecla de Intro.
Bueno pues ya está. Game over. Cómprate un teléfono nuevo.
Banda Sonora sugerida, el Vals de Amèlie
de Yann Tiersen.
Fotografía: Markus Lieben.
Localización: Puerta de Jerez. Ispal.
Tiesto "Uno a uno", de nemo.
Uno a uno, de nemo.
-Lápiz, marcadores, acuarelas y tinta sobre papel -.
Fondos del Mar de los Algotros. Fundición Grisgrís. Sala del Mezuca Transío. La Ballena. Valle del Xerte. Mangurria.
Factótum:
Rnesttatta Hammatta-Hammatta.

