domingo, 16 de agosto de 2026

El tío La bolsa. CEO del Bolseo, y un meapilas de tebeo.



Muy de mañana sale de casa como un Adán expulsado por su propia Eva, y encima, hace ya dos lunas por lo menos que no le da un mordisco a la manzana.

Sabed que su falta de moral acentúa su raquítica dignidad a una condena en rebeldía. Esto le protege, eso está claro. Además su amoralidad le impele a tirar para adelante, eso sí, sonambulista perdido.

Zapatea medio Sevilla Este para coger el 27, luego andandito desde el Centro hasta el Mercado de Triana. Se trae estudiado el Plan.
Por descontado, ha desayunado en casa: Eko marca blanca, y tostada del pan que sobró ayer cubierta por margarina y sobre el país de la rebanada, marmelada elaborada por La Comadreja, su suegra.

Ya en la plaza de abastos que ocupa los despojos del Castillo de San Jorge, flechado se dirige al puesto de marras: Pescadería Rodrigo de Triana. Pide la vez. Eleva 3 grados las cejas, y dos tonos, la voz. Ojos a medio asta de "aguililla ma non troppo".
Cuando le toca el turno, mueve el mostacho para decir como quién mastica hiatos mal escritos.
-¡Medio kilo jureles!
Circunspecto, el tendero le despacha los peces con el consabido -¡Medio Kilo bien despachao! ¿Qué más, caballero?-.
Nuestro héroe posibilista le dispara al pescadero.
-No, yo sólo quiero la oferta. ¿Tres euros, verdad? Toma.
El pescatero alarga la mano y balbucea algo en un arameo ininteligible, propio de La Cava de Los Gitanos.
El tío de la bolsa, como un tiraboleiro desanda el trayecto hasta Ponce de León, paseando el aroma a Mar Muerto de los peces entre turistas y aborígenes con andar de trabajaderas.

Ya en el bus de regreso, la cosa se complica. Es 13 de Julio y hace un calor de cojones. El autobús está repleto.
Se desata un tiroteo de miradas que buscan el origen del olor mezcla de urinario con cistitis y a gambas de ayer. Balacera inclemente. Y él, peripatético bolsero con bono sin trasbordo, se abstrae en el estudio exhaustivo del panfleto de ofertas del Lidl. Porque, distraído lector, mañana es jueves, y hay ofertas de salchichas y casquería donde los alemanes.

Así, intacto y envuelto en el sahumerio del pescado revenido llega a casa. Abre la puerta. Se oye desde el fondo la voz de Eva.
-¡Andrés, quítate los zapatos y mete esa ropa en la lavadora, ya! No quiero por casa olor a mercado. Y limpia bien ese pescado, sin espinas, que ya sabes que yo soy delicada para eso. Corto y cambio-.

Entiende y obra como una res estabulada. En gayumbos y descalzo, va directo al pesebre del fregadero.
Opera hábilmente a los pescaditos con cataratas. Con maña forense les practica una autopsia de libro, del Libro de los Peces Muertos.
Hasta el almuerzo queda nada, mientras, se abstrae viendo el programa de Ana Pocha, mientras lo hace, la cháchara y las imágenes de archivo vacían su sesera como una cisterna su taza.
A la media hora su materia gris está como un erial sin roturar. Lobotomía Pixelectómica con hipófisis de moralidad, hecha.

Acto I del CEO del Bolseo, por nemo.

Dedicado a un miserable de tebeo.

Fotografía: Markus Lieben.
Localización: Sevilla Este.
CEO del Bolseo, 13 Rue del Tebeo, por nemo.
-Tinta sobre papel. Cuaderno de viaje-.
Texto -Tiesto para los fieles-, de nemo.
Fundición Grisgrís. Fondos del Mar de los Algotros. Sala de la Mujeruca Chiquinina.
La Ballena. Valle del Xerte. Mangurria.
Evergeta y sexador de artistas:
Rnesttatta Hammatta-Hammatta.

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