domingo, 27 de octubre de 2024

Principessa Wanessa, dueña, ama del Pumarejo, Valdezorras y La Bachillera.

                         
          Principessa Wanessa, de nemo.

         
                                  Dedicado al
                               delicado y cortés
                           Gorgue de los Alcores,
                   mozo de hambre pantagruélica
                          y en edad de gobernar,
                          él solo, una ínsula, o por                                lo menos un gineceo testo.


  *Advertencia previa: cualquier parecido con la realidad es fortuita ocurrencia o antojo, tuyo o mío.


La Principessa del Pumarejo 
a veces echa humo
y otras, fuego.
Si se desvela, corre
corre, que te pille lejos
si hace aguas
bueno está, no te regala un pedo
si susurra 
es que no tiene mechero,
si Rosa, eres asqueRosa
si amargá
es que estás mal follá,
si no hay Don Simón
¡Desde luego,
en esta casa no hay un buen Don!

En el Monipodio
le dan sábanas de Egipto
colchón de plumas de colibrí y canario
 y toallas de paño bueno
-de Béjar, creo-
tabaco pueblo, y demás avíos
y qué 
¿dónde están los cartones, sus diarios 
y la botella de La Casera, su urinario?
¡No hay un Dios
que entienda a esta recua de Doñas
y de señoritos!
-ni su abatimiento,
en esta hora prima, su sueño
su lividez mística de monjas con cilicio-.

Y si la Dueña Wanessa tiene malos pelos
-sea sabido, que conste y quede escrito-
es, sin duda, desde luego
porque no dejan entrar en este castillo
a Rupperto,
en el Charco de la Pava
el que la esquila, más que tusarle el pelo.
¡Qué desvarío, qué mal servicio
da esta Posada,
 y estos posaderos!

La del Pumarejo
para ti, tiene un empeño
-¡Me cago en tus muertos!-.
¡Bah, Gorgue!, dalo por bueno 
porque 
si no ves un molusco desde hace tiempo,
tienes suerte, amigo
ella te enseña su gato muerto,
si es primavera 
y quieres echar unos versos,
sus floridos labios
declamarán, uno a uno
toditos tus defectos
te llevarás, gratis, de premio
una denuncia y un buen vilipendio.

Nunca hubo dama
con mejores afeites ni aderezos
mejor Principessa a ras de suelo
ni en Santa Justa
ni en Valdezorras, tampoco en el Pumarejo
y menos, en Triana o Los Remedios
donde los canes pasean a los dueños
en estos pagos, ella, se pasea bajo palio
como una Reina en su Reino
rodeada por su cohorte de sarnosos mininos
y su corona de insectos
cantando los ocho palos del flamenco 
todos, al mismo tiempo.
Ni la musa Euterpe esparce
a troche y moche mas laurel
que ella,
después 
del último suspiro de moscatel
purgado en la postrera botella
pasajera
del carrito del Carrefú Exprés.
Principiessa Wanessa
Dueña, Ama del Pumarejo, Valdezorras 
y La Bachillera
Alcosa y El Parchís,
Señora de La Raposeira,
del Chaparral y del Club Flor de Lis.

¡Qué despelote!
donaire, lozanía, qué carrusel
vesania, delirio, qué mal perder
qué aje mire usted
ole, ole y olé.

Nemo.

P D.
De fondo, mientras leo este panegírico oigo "Buongiorno principessa" de los Hermanos Piovani. Me atrevo a recomendar lo mismo. No es imprescindible. Tampoco lo era que tú recibieras esto. Correcto. Ni que lo escribiera el infraescrito con este tonito. Es más, según los estrechos ítems a los que está sometida actualmente la creación, la irónica flor de arriba, es políticamente, y socialmente incorrecta, además de innecesaria, y siendo esto así, me importa un bledo, por no decir un huevo, por cierto, riman ambas con el músculo de tello, nunca mejor puesto.
¡Ahí queó!

Fotografía: Markus Lieben.
Localización: Ecosistema del Pumarejo. Reserva Biológica y Material de la  Humanidad Toda. Programa Financiado por El Conejo de Europa. Alicia en el País de las Pijas.
Dibujo: Principessa Wanessa, de nemo
    -Tinta de boli de los chinos sobre hoja volandera de las libretas del Compadre-.
Tiesto: Flor de la Principessa Wanessa,
de nemo.
Fondos del Mar de los Algotros. Fundación Grisgrís. Sala de jundear mondajas. La 🐋 Ballena. Valle del Xerte. Mangurria.
Factótum: Rnesttatta Hammatta-Hammatta.

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