Grumete con juanetesimplicíssimus, figurante, Ayudante
contingente, no necesario
cola de león
mojón sexagenario
inquilino fugitivo
uno de los unos
con Síndrome de Lázaro.
Miope nauta de estero
desde la cofa reconté
mil veces náufragos
en medio de tempestades
glosé vendavales
sembré palabras sin flores
en el eco del silencio
coseché peros y limones
junto al brocal del pozo seco
en el patio de mi desierto
llantos regaron mis tiestos.
Quemé días sin escrutinio
vida retirada, sombría
me suicidé cada ciclo
al ser quién no quería,
y resucité
llené mi calavera
de cenotes en la cuenca de mis olvidos
hojarasca de libros que sueñan abiertos,
en la pajarera de mi sombrero
trinan, gorgojean
sueños pintados de colores
y en los cristales
de las gafas de ser otro
un Naranjo soñado.
Lleno de luz y claveles
mi escroto
trazo brazos de corcovado
como avenidas llenas de faroles,
parpadean con compás
los semáforos
en la niña de mis ideas
las legañas, libres, se desperezan
y la luna madruga a la aurora
viste de niebla sus enaguas,
y el desdén de su hermosura
que no es de nadie
brilla en una galería oscura.
Insistí por existir
bailaron mis cenicientos caireles
carámbanos pendientes de mis sienes
los meso ahora
mientras apostato de lo que pienso
y me cisco en lo más grande.
Flato en el fato, siento
el ánima, líquida, estado gaseoso
sino eréctil, itinerante
evanescente, vaporoso
duro y blando
cándido, insondable y vago
duro y blando
oscuro, claro.
Floté en el mar muerto de Servisa
remé con pinceles las marejadas
saeteé las horas lívidas
con bolis de los chinos
sufrí abordajes
corsarios con Patente de Puñetas
arteros Garduños
tramperos, de terapéuticas unidades
libertos bajunos
con cucharas de palo
empalman trapera y vela
piratean el Albañal de Los Alcores
aferrados al error
maldicen, escupen, joden
y que al mundo le den.
Amén. Y a mí también.
Atado a mi mástil, enhiesto
silbé la Marcha del Coronel Bogey
mientras gritaban mi nombre
sirenas sin dientes
doncellas ilustradas
con bocadillos de Mafalda
en su cuero
tatuajes derretidos
por el frío, por la soledad
del tiempo pasado tras los muros
atadas a rejas
batán de fondo
silba el viento un Adagio
concierto de concertinas.
Crisantemos en el moño
moiras sin hilo
sin un Ulises
que sueñe lo que ellas sueñan.
-lo que les sale del poto-.
A la deriva y sin áncora
conocí pantalanes de este gulag rancio
a orillas de un Ligostinos reseco
sumé batallas perdidas, capitulaciones
sorbí salitre, a mares
de mis propios fanales.
Padecí, silente
infinidad de mariscales
sin Carta de Marear ni sextante,
tuve un sinuoso Sur
un desnortado norte
seguí la loxodromía de Robinson Crusoe
y la línea de dientes
del portulano
que trazó la Principessa Vanessa
el día que me dedicó su mismidad
fétido aire
propelido entre sus dos tristes trastes
por la siringe de su vientre.
Rumio sin muermo
un humor de patio sin luces.
Y allí donde palpita mi diapasón
supura la herida de la duda
gotea la risa de la tristeza
y florece el vacío ahíto
de una luz curiosa
con ilusiones arbotantes
que no sabe cuál es el camino
al prisma, al arco iris
al final, a la génesis.
Huelo la Rosa de Alejandría
pétalos dibujados por mis dedos
a carbón, pastel, a óleo
alrededor, palomas de piedra vuelan
y se llevan mis pensamientos vagos
a otro universo, al encendido firmamento
de otro cielo con sabor a castaño florido.
Llegado al erial
donde nadie respira aire tóxico
el desconcierto es
por qué me llamo, y no, nemo
inspiro mientras desespero
a la musa que me debo
me pierdo, la busco, la encuentro.
Zozobré, es conocido
sin tesoro es mi pecio
habito prestado este cuerpo mío
de carne y preso, tan hospitalario
y digo
siempre fui un fulanito con pajarillos
con o sin calzoncillos.
Mi obra muerta salta y brinca
en la hora chanante
cuando errabundo
callejeo el absurdo
me vuelvo bulto de manifiesto
si roído por los ratones
yerro solo
río abajo, chapoteo
los disparates
de los más torpes de mi género
y río, un arroyo de gozo
mastico, y deleito asaz, lo contradictorio lo humano,
lloro si río
y río, por lo confuso que es estar vivo
experirando pensamientos
de uno, inri si son de cualquier primo
y gorgorito
si deambulo ingrávido, sereno, vacío
con huérfanas piedras
en uno de mis bolsillos
y en el otro guardo el agujero
de lo que no he sido.
Nemo.
Para mí,
sexagenario disidente de Ayudantía.
Aniversario, 20 enero 2026.
Casa de los Cristales, por nemo.
-Versión Binaria-
Advertencia.
¿Comprender la poesía? No es el camino. Escucha el sonido de las palabras, la música de las pausas, el aroma de lo escondido, la torpeza e inestabilidad del entramado, la corriente de las metáforas al retorcerse en los meandros de los versos, las flores de los acentos y, el paisaje personal que dibuja el texto.
Poenema: Arriero andante, de nemo.
-Poenema muy propio, y de tizne ajena-.
Fotografías: Markus Lieben.
Localización: Casa de los Cristales, el trullo y mi casa.
Poenema: nemo.
1- ServalaBari. 2- Casa de los Cristales. Isla Mayor.
-1. Rotuladores. 2. Mixta: Acuarela, lápiz y
rotuladores-.
Fondos del Mar de los Algotros. Sala Agila Xerete. Fundición Grisgrís. La Ballena. Valle del Xerete. Mangurria.
Factótum:
Rnesttatta Hammatta-Hammatta.